Empieza por enseñar lo que sí quieres que haga tu cachorro y recompénsalo justo cuando lo hace. Una palabra amable, un pequeño premio de comida o un juego pueden marcar el acierto. Practica poco tiempo, en un entorno tranquilo, y termina antes de que se canse. La AVSAB recomienda métodos basados en recompensas y desaconseja los castigos y herramientas aversivas.
Primero, prepara el entorno
La educación funciona mejor si reduces ocasiones de error. Guarda objetos que pueda morder, limita temporalmente el acceso a zonas difíciles de vigilar y planifica sus descansos y salidas al baño. Acordad en casa las mismas reglas: si a veces se premia que salte y otras se le regaña, le costará entender qué esperáis.
Ten premios pequeños a mano y cuenta esa comida dentro de su ración diaria. Identifica también qué le gusta además de comer: olfatear, jugar o recibir atención pueden servir como recompensa.
Orden de aprendizaje útil
- Su nombre y atención: di su nombre una vez y premia cuando te mire. No lo repitas hasta que pierda significado.
- Acudir a ti: empieza a poca distancia y con pocas distracciones. Premia siempre que llegue; no lo llames para regañarlo.
- Ir al baño en el lugar adecuado: ofrece oportunidades tras dormir, comer o jugar y celebra los aciertos. Consulta el método para enseñarle sus necesidades.
- Descansar y morder objetos apropiados: facilita siestas y juguetes; cambia con calma manos o ropa por un juguete. La guía de mordiscos del cachorro explica cómo responder.
- Conocer el mundo: presenta personas, ruidos y lugares sin forzar interacciones. La socialización gradual también es aprendizaje.
Cómo progresar sin frustración
Premia primero un pequeño acercamiento a la conducta deseada. Cuando la repita con facilidad, cambia solo una variable: distancia, duración o distracción. Si deja de acertar, vuelve al paso anterior. En el paseo, enseñar correa floja requiere práctica separada de simplemente salir a caminar.
Evita gritos, tirones o técnicas de dominancia. Si aparecen gruñidos, miedo intenso, mordidas que lesionan o cambios bruscos de conducta, consulta al veterinario y a un profesional de conducta que trabaje con métodos basados en recompensas. Ninguna guía general sustituye la evaluación de ese caso.
Fuentes consultadas
Esta guía ofrece información general. Si observas síntomas, dolor o un cambio brusco en el comportamiento de tu animal, consulta con un profesional veterinario. Conoce nuestro método editorial.
